lunes, 24 de noviembre de 2014

Batalla de los Altos Mirandinos

BATALLA DE LOS ALTOS MIRANDINOS





Fue un hecho de armas de la Guerra Federal (también conocido como batalla de Los Altos de Caracas). Los triunfos de los federalistas en Carabobo (marzo-abril 1863) aumentaron las inquietudes del gobierno de Páez,  porque ya no era el occidente el que se perdía sino que el centro corría el riesgo de seguir la revolución. 
Simultáneamente  con algunas acciones de tipo administrativo, el gobierno había preparado las fuerzas que actuarían contra los revolucionarios de Los Altos Mirandinos: una columna de unos 1.500 hombres, la cual fue confiada al general León Rodríguez. Para despejar el camino del Tuy, salió de Caracas (14 marzo) el general Manuel María Garrido con la división Caracas; mientras que en Sabana Grande quedaba una fuerza de cobertura, pues hacia Chacao avanzaba una columna de federalistas. 
El movimiento de Garrido generó los combates de los Ocumitos, Agua Fría, las Escaleritas, los Anaucos, San Diego, Carrizal y otros. Ante fuerzas superiores, Garrido se replegó a Caracas. El 26 de marzo, desde Petare, el mismo Garrido arremetió contra las fuerzas del general Luciano Mendoza y se apoderó de Mariches. 
El general Antonio Guzmán  Blanco, jefe de la revolución, había organizado una división de más  de 2.500 hombres en las cercanías de San Diego y San Antonio. Con estas fuerzas formó una línea de batalla, cuyo centro era mandado por los generales Manuel Menéndez, Antonio Bello y Pedro Tomás  Lander; el ala derecha tenía por comandante al general Luciano Mendoza, en las posiciones de Lira y Altos de Valencia; la izquierda la regía el general Joaquín Salazar, hasta Carrizal y Los Teques. 
El 12 de abril, salió de Caracas el general León Rodríguez con su división en dirección de Los Altos; el 13 fue hostigado por algunas guerrillas de revolucionarios en Caricuao y Antímano. Ese mismo día, pernoctó en Los Teques y el siguiente prosiguió su marcha en una operación contra el ala izquierda revolucionaria, la cual buscaba romper para asegurar las comunicaciones entre Los Teques y Carrizal. 
En la localidad de Corralito, la brigada de vanguardia tomó contacto con los federalistas e inició una acción de flanco contra la posición de Barrialito, en la derecha; al mismo tiempo, la segunda brigada flanqueaba la posición de los Budares, en la izquierda, y la tercera brigada cargaba de frente; se combatió durante todo el día, hasta entrada la noche. 
En su esfuerzo por conquistar los atrincheramientos contrarios, el general Rodríguez había tenido 12 muertos y 45 heridos; sus tropas pernoctaron en La Boyera y allí permanecieron durante el día 15 cuando, en horas de la noche, recibieron un refuerzo proveniente de Caracas. 
El día 16, se reanudó el combate y las 3 brigadas de Rodríguez obtuvieron algunas ventajas, lo cual hizo que los federalistas se replegaran hacia San Diego. Se trabó un combate en una colina fortificada y atrincherada, conocida como Pozo de la Cañada, posición que fue conquistada por las tropas de Rodríguez y los federalistas se replegaron sobre Paracotos. Aun cuando el éxito fue de las fuerzas del gobierno, las bajas sufridas en este combate y en los encuentros anteriores, impusieron un repliegue hacia Los Teques. 
Allí se detuvo el general Rodríguez el día 17; y ya el 19 estaba de regreso en El Valle. Esta retirada marcó el final de las operaciones de Los Altos Mirandinos y, aunque Guzmán  Blanco quedó en posesión de las posiciones que ocupaba al comienzo, no puede afirmarse que fue el vencedor. 
El comandante de los federalistas instaló un hospital de campaña en Cúa y, cuando reorganizaba sus fuerzas para emprender la campaña final sobre Caracas, recibió un comisionado con el anuncio de que el general José Antonio Páez  deseaba terminar la guerra por medio de un tratado de paz. La aceptación de tal proposición llevó a los contendientes a la firma del Tratado de Coche,  el 23 de abril de 1863.   
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