lunes, 25 de mayo de 2015

Manuel Cabré estuvo en Carrizal

MANUEL CABRÉ

 ESTUVO EN CARRIZAL




El 25 de enero de 1890 nace en Barcelona de España el pintor Manuel Cabré, quien desde muy niño fue traído a Venezuela. Precozmente, a la edad de 8 años aparece inscrito en la Academia de Bellas Artes, donde su padre, el escultor Ángel Cabré y Magriña regentaba la cátedra de escultura.
Cabré se convierte en un enamorado del paisaje venezolano, pero especialmente del caraqueño Cerro del Ávila, que pinta desde todos sus ángulos y con todos los cambiantes matices del antiguo Guaraira-repano de nuestros indígenas.
En 1912 se creó, bajo la inspiración del humorista y periodista Leoncio Martínez (Leo), el Círculo de Bellas Artes que tuvo como objetivo inicial promover de manera independiente la actividad de un grupo de estudiantes que estaban en desacuerdo con los métodos de la enseñanza impartida en la Academia de Bellas Artes
De aquello que nació por rechazo a un sistema de aprendizaje iba a surgir uno de los movimientos más vigorosos de nuestro arte; podemos nombrar a Federico Brandt, Manuel Cabré, Antonio Edmundo Monsanto, César Prieto, Rafael Monasterios, Marcelo Vidal y Próspero Martínez, Armando Reverón a quien en su honor se celebra el día del artista plástico el día 10 de abril.
El caso es que entre estos artistas hubo una muy gran amistad y particularmente entre Manuel Cabré y Próspero Martínez, éste último quien aunque nació en Caracas el 28 de julio de 1885, vivió aquí en Carrizal la mayor parte de su vida y donde falleció en el año de 1966.
Cabré era paisajista por excelencia, con técnica, color y forma. En una de esas visitas realizadas por Manuel Cabré en 1946 a la casa de Próspero Martínez en Carrizal, realizó una obra que tituló “Paisaje de Carrizal” la cual está actualmente expuesta en el Centro de Arte La Estancia, ubicada en Altamira. Cabré murió en Caracas, el 26 de febrero de 1984 y dejó una obra imperecedera.

Perfil de un Cronista

PERFIL DE UN CRONISTA


La palabra Cronista, hunde sus raíces en la palabra griega cronos, que significa tiempo.  La terminación “ista” equivale a cultivador.  El Cronista es el hombre o la mujer, que cultiva el arte de narrar los hechos históricos ocurridos en el tiempo y en cualquier espacio.         
El Cronista es el hábil tejedor que maneja los hilos de los acontecimientos.  Su habilidad combina la armonía que deleita, el entretejido de la trama y de la urdimbre.  La urdidora es su pluma o su máquina o cualquier lápiz.  El cronista prepara los hilos de la noticia histórica para pasarlos a telar de la crónica rompiendo dificultades y barreras y atravesando murallas. A veces oyendo el silbido de las balas...esto ocurre con los cronistas de la guerra.  Guerras de todo tipo, que matan siempre a alguien y a veces martirizan al cronista.
El Cronista hilvana los hilos de los acontecimientos.  Escoge los colores vivos del pequeño o rico detalle anecdótico.  Selecciona la riqueza del motivo o causa histórica, que él embellece, con la agudeza y finura del artista que retoca la crónica.
El Cronista es el escultor de la historia. El Cronista plasma, disecada en palabras la historia de los hombres y los acontecimientos que nos abrazan, enmarcadas en la circunstancias de tiempo, lugar, modo e instrumentos.
El Cronista es el filósofo de la historia. El busca, en las entrañas más recónditas de los acontecimientos históricos, el por qué, la causa de los hechos.  Esa es la ocupación fundamental de su filosofía, buscar la razón de las cosas, sus causas.  No hay efecto sin causa.
El Cronista sabe que historia “est magistra vitae” (Cicerón). Si, la historia es maestra de la vida.  Aunque los hombres seamos, a veces tan torpes para aprender y por no aprendemos bien, cometemos los mismos errores...Pero el que enseña es un pedagogo y el cronista es el pedagogo permanente, que a golpes del martillo de su palabra, con cariño y con amor a la verdad, va retocando la escultura intelectual de la humanidad, transmitiendo el poder transformador de los signos históricos de los tiempos.
El Cronista es un enamorado de la única dama venerable que nos hace libres: La verdad histórica.  “La verdad os hará libres, nos revela la Biblia, ese libro sagrado donde han ido a beber su divina inspiración todos los cronistas, porque es el libro que nos revela la crónica histórica y eterna narrada, porque es el Cronista más veraz, en el eterno intento de hacernos sus hijos.
El cronista desgrana su vida, haciendo honor a la verdad histórica; está muy cerca de Dios, porque Él es la verdad absoluta y toda verdad reside en él.  DEUS VERITAS EST = Dios es la verdad. Los hombres somos más libres cuando nos acercamos más a la fuente de la verdad que es Él. Ese es el perfil científico del Cronista.
El Cronista de hoy no es un simple investigador, escudriñador y publicador de datos.  Es el custodio y guardián del medio ambiente, del urbanismo estructural, de la nomenclatura, de la cultura, del folklore, de las toponimias, de los hitos y lugares históricos y de la idiosincrasia de su ciudad, es por ello que después del Alcalde, es la personalidad más importante de su conglomerado, porque es él quien tiene la información del acontecer citadino.
Debe ser en lo posible apartidista, de recto proceder, veraz, popular, defensor pertinaz de sus convicciones y de su ciudad, de puertas abiertas a recibir preguntas y dar respuestas
Saber oír, compartir sin egoísmo sus conocimientos, no dejar pasar por alto cualquier detalle por insignificante que éste pudiese parecer, porque de las pequeñas cosas resultan las grandes.
Hay dos aspectos muy importantes para delinear el perfil del Cronista. ¿Cuáles son? Tener amor por lo que se hace y querer a su ciudad.  Porque el perfil del Cronista es el perfil de su ciudad.



            Juan José Flores
Cronista de Ocumare del Tuy


Día del Himno Nacional

DÍA DEL HIMNO NACIONAL


El Himno Nacional de Venezuela, surgió como un canto emocional patriótico luego de los hechos del 19 de abril de 1810.
Luego del 19 de abril de 1810, es constituida la Sociedad Patriótica en Caracas, Andrés Bello escribe la primera canción patriótica "Caraqueños, otra época empieza", la música fue de Cayetano Carreño. Luego surge la idea de la Sociedad Patriótica en crear una canción que estimulará el ánimo de los indecisos, entonces uno de los miembros de la Sociedad Patriótica, el Médico y Poeta Vicente Salias, improvisó allí mismo las primeras estrofas del Himno Nacional: "Gloria al Bravo Pueblo".
La composición históricamente es letra de Vicente Salias y música de Juan José Landaeta y se realizó en el año de 1810, con el tiempo se hicieron varias modificaciones oficiales, una en el año de 1881 a cargo de Eduardo Calcaño, otra en 1911 por Salvador Llamozas y en 1947 Juan Bautista Plaza hace la última modificación.
Se dice que la melodía ya era conocida como la “Marsellesa Venezolana” desde el año de 1840 y según investigaciones de los últimos años, sugieren que el verdadero autor de la letra podría haber sido el Maestro Andrés Bello y que la música habría sido compuesta por Lino Gallardo, pero esta teoría no se ha podido comprobar.