martes, 10 de marzo de 2015

Caciques de Venezuela II

CACIQUES DE VENEZUELA
PARTE II
            Por generaciones los aborígenes Teque fueron  reconocidos que por su gran organización,   bien recibidos por sus hermanos caribe. 
            Según el autor Arístides Rojas “...Los Teque y Arahuacos establecieron sus pueblos en los Altos de las Cocuizas (entre Paracotos y San José de los Altos).  Se movilizaban en  las  montañas al oeste de la silla del Guaraira Repano o Cerro del Ávila, sitios de Tarmas y Carayacas, quienes compartían con la tribu Caraca…”. Los Quiriquire lindaban con los Teque por el sureste, extendiéndose por las orillas del Tuy y se confundían hacia el este con los Tomusas, que ocupaban los sitios donde hoy se posan Tácata, Cúa,  Ocumare del Tuy, Panaquire y Araguita.  Todos tuvieron  especial relación con los Mariche que dominaban el centro de la región un poco hacia el este.
            Al igual que otras tribus, nuestros aguerridos Teque desarrollaron  conceptos de estado y de familia, aunque no como los conocemos hoy.  El poder político lo ejercían los Caciques,  asesores de guerra y el Consejo de Ancianos; y los jefes guerreros, respaldados por los Piaches, suerte de sacerdotes y médicos al mismo tiempo.  Los guerreros Teque siempre fueron celosos defensores de sus tierras, sus niños, sus mujeres y sus ancianos.
            En cuanto a la religión, eran politeístas; hacían pactos con el sol y la luna, y le daban un respetuoso significado a las fuerzas  de la naturaleza, como la brisa, la neblina, la lluvia, truenos y temblores de tierra.  También disfrutaban de cierta relación espiritual con algunos animales, los cuales dibujaron (petroglifos) en las rocas . Eran de tipo festivo y de tipo religioso: festivos  cuando surgían aparejamientos, ascensos de cargos, nacimientos o algún triunfo de la tribu; los de tipo religioso eran ordenados por el Piache para atraer o alejar a los espíritus en relación con las cosechas, la guerra o los ritos funerarios.
            Los objetos artesanales  ingeniados por  nuestros antepasados Teque, respondieron a las necesidades de quienes lo produjeron y para quienes lo produjeron, por cuanto no sólo se manifestó la creatividad del artesano, sino también la utilidad y la belleza de la pieza.
            Utilizaron hojas de palma para confeccionar canastos, sebucanes, cestas, tapices y especie de morrales, etc.  Con las fibras de palma elaboraron chinchorros, hamacas, esterillas, cabuyas, cobijas, guayucos y taparrabos.  Con barro hicieron vasijas, tinajas, figuras, pimpinas, jarrones, etc.  Con conchas marinas, trozos de oro, dientes, huesos, semillas y plumas confeccionaron objetos de adorno personal como brazaletes, collares, zarcillos, etc.  Con madera y bambúes construyeron curiaras, canoas, arcos, flechas, lanzas, garrotes, etc., los colores destinados a las piezas artesanales provenían del onoto, jobo y mangle, entre otros, mezclados con arcillas.
            Durante generaciones, las laboriosas mujeres de las tribus brindaron lo mejor de sus esfuerzos; los adolescentes fueron hábiles y valientes aprendices de guerreros y los ancianos fueron sabios consejeros.
            A partir de la llegada de Cristóbal Colón a Macuro,  comienza en éstas tierras la exploración, donde los aborígenes venezolanos aceptaron en general al español, pero los abusos de éstos provocaron  fuerte reacción defensiva por parte de la población Caribe…


Continuará... 
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