miércoles, 15 de abril de 2015

Comunidad "Barola" (III)

RESEÑA HISTÓRICA COMUNIDAD "BAROLA" (III)

Barola.  Sector Los Cordovés

            Anteriormente, hacia el año 1942, los habitantes de esta localidad tenían  por costumbre, adorar la imagen del niño Jesús, durante los meses de julio a diciembre.  Los promotores de la festividad era la familia del señor Pedro Pablo Plaza, los cuales se encargaban de adornar la imagen del niño Jesús.  La misma era trasladada por las familias de la localidad de casa en casa.  Cada familia adoraba la imagen durante un día y una noche con  cantos, poesías y aguinaldos venezolanos.
            Otra costumbre era  la celebración del Velorio de la Cruz de Mayo.  La familia Lira se encargaba de adornar la cruz.  Esta fiesta consistía en colocar la cruz ya vestida en la calle principal (Buena Vista), a la cual acudían las familias ataviadas con hermosos trajes típicos a entonar cánticos de fulía y contrapunteos.  Realizaban juegos tradicionales como la prenda, que consiste en hace un círculo en el que intervienen jóvenes y adultos, y colocaban las manos entrelazadas hacia atrás. Uno de los jugadores recorre el círculo y coloca la prenda en una de las manos.  Otro jugador que está en el centro del redondel adivinaba quien poseía la prenda.  Si no acertaba pagaba con una penitencia.  En la celebración se presentaba un personaje disfrazado de diablo, el cual dirigía los juegos tradicionales tales como la ere y el escondite.  Además se entonaban cantos al compás del cuatro y las maracas.  Asimismo, se asustaba en forma de broma a los habitantes que asistían a la festividad.
            Actualmente han cambiado y se basan en costumbres familiares entre las que podemos mencionar: visitas a parientes y familiares, reuniones para celebrar bautizos, matrimonios, primeras comuniones, quince años, etc.  Asistencia a misa los domingos y días de fiesta, quema de Judas en semana santa y patinatas en navidad. 
            El 90% de la población de la comunidad de Barola profesa la religión Católica; el otro 10% se distribuye en religiones protestantes (testigos de Jehová, evangélicos, adventistas).
            En cuanto a la danza y música tradicional de los habitantes del sector, es el mismo para todos los altos mirandinos y zonas aledañas: tambor, joropo, música criolla, salsa, merengue.  Las manifestaciones folklóricas de la zona se basan en la literatura de tradición oral, que es la que se trasmite por medio de la palabra hablada, como cuentos, leyendas, refranes, adivinanzas y coplas.  Los instrumentos musicales utilizados son los propios de las fiestas de San Juan Bautista, Velorio de la Cruz de Mayo y la Parranda de San Pedro (cumacos, culo´e puya, minas, curbetas, tambores redondos).
            En cuanto al vestuario, es el corriente y adecuado al clima y moda.  No existen las comidas típicas en el sector, en todo caso son iguales a los platos nacionales: arepas, bollos, hallacas, cachapas, caraotas negras con arroz que no faltan en la dieta diaria, sancocho o hervido con verduras y carnes de res o gallina, parrillas, guasacacas, etc.





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