miércoles, 27 de mayo de 2015

Día de Carrizal (Aníbal Laydera Villalobos)

DÍA DE CARRIZAL



Las altas autoridades del Municipio Carrizal, atentas al valor ancestral y a las directrices del Índice del pasado y del presente, fundamentaron la creación del DÍA DE LA CIUDAD DE CARRIZAL en cinco razones específicas  y concretas, que nos permitimos entregar al dominio  de los vecinos allende y aquende: el Decreto Arzobispal creador de la Parroquia de San Juan Bautista, contiene la fecha 17 de Abril de 1826, la más oportuna ocasión  cristiana para reconocer las exterioridades, perseverancias y esfuerzos productores de una comunidad que de uno o dos pisatarios, entre los años 1689 al 1694, lenta y a pulso continuado, alcanzó para el momento de la erección parroquial, aproximadamente 700 habitantes en todo el territorio que le dispensó el entonces Arzobispo Narciso Coll y Prat, un poco  menos del que en la actualidad  abarca y donde moren para esta hora y año unos 70.000 pobladores; entre el veintisiete de abril de mil ochocientos once al final de mismo, don Silvestre  Crespo, natural de Los Teques y don Dionisio González, nativo de Carrizal, en  calidad de baquianos (peritos) rindieron al Arzobispo, y unos días después el presbítero  José  Antonio Rolo, acompañado  de los prácticos  fijó los linderos de la misma manera que sigue: “De las adjuntas de los  ríos Los Teques y Carrizal, por línea recta hacia el sur, por el sitio que llaman La Peñita, que se halla en el camino del pueblo de Los Teques a Carrizal a buscar el picado Santa Maria y por la misma línea hasta la quebrada de El Tambor, de aquí corriendo al naciente por la  dicha quebrada  del Tambor y atravesando la de Paracotos a buscar siempre al naciente el Alto  de Guareguarito. De aquí corriendo al norte por el Picacho  de Guareguare a buscar la boca de la quebrada Honda, y siguiendo siempre derecho al norte por el Alto que llaman de la puerta  hasta el Alto de Caricuao y de este punto, corre al poniente  a buscar el lugar de Peña Redonda, y por la misma línea a las adjuntas de los ríos de Los Teques y El Carrizal” en el curso de los más recios y bravos tiempos de sequía (febrero y abril) en los Altos Mirandinos, un 85% de la geografía del Municipio conserva sus bosques reverdecidos en medio de los fuertes calores tropicales, y muy contadas manchas de las tradicionales quemas de gamelotales en cuestas  y topos contiguos  y distantes de la vía panamericana que le ha favorecido para nuevos  y bien normados doblamientos (tanto el norte como el sur del  Municipio Carrizal  han recibido el tratamiento ecológico favorable, tanto de autoridades y moradores, unidos  en un haz conservacionista digno  de los mejores aplausos y estímulos); reducidos a 9 Provincias (Estados);  Carrizal resulto beneficiado  por la denominada revolución de abril, al recibir la categoría de Municipio dentro del Cantón Guaicaipuro que había sido electo 17-03-1853, suceso ocurrido el tres (3) de enero de 1891 de conformidad con la Constitución del Gran Estado Miranda, refrendada en La Victoria, su capital el 14 del mismo mes y año.
Vale recordar  que el primer censo nacional de población tuvo lugar en 1873, el segundo en 1881 y el tercero durante el gobierno del Dr. Raimundo Andueza Palacio, en 1891, época  en que contaba 186 casas y 1.067 habitantes (ver Diccionario del Estado Miranda, de Velasco Macpherson, edición  facsimilar, pp. 88-136 y 137; a partir de la creación del primer Estado Miranda (Caracas, Aragua, Guárico y Nueva Esparta ) avanzó lentamente  su crecimiento poblacional que debilitaban Caracas y los Teques, polos del pujante desarrollo de entonces. Pero rebajado de categoría  en 1978 de conformidad  con lo pautado en la Ley Orgánica de Régimen Municipal y su Reglamento Parcial, G.O número 2.297, sus residentes en una actividad nunca reconocida en su plenitud, alcanzaron en 1989 su  recuperación, y el hoy flamante  MUNICIPIO CARRIZAL, nos ofrece  un desarrollo  incontenible e indiscutible; para dar término  al recuento e historial que refuerza el Día de Carrizal , nada más junto que evocar las  hazañas de su principal  de Guaicaipuro y valiente  Cacique: (Epoima  (Epoyma u Opayma) amigo, aliado y señor de sus montañas y bajumbales, dueño de la caza, de la niebla del trinal de las aves, del acecho de los oficios, y del silencioso trajín de arácnidos y muchos  peligrosos insectos. Dueño, en fin de las hermosas guarichas y marido de Maguaray, preciosa joya  femenina de los bajos de Aracajaro, tierra de Turuma, en los linderos de Guaquira o río Paracotos (Maitana). Vencido el Adalid Alteño, mantuvo la lucha hasta lograr la paz con su encomendero el capitán Francisco Román; lo sucedió en el mando su hijo Paneme, en los días en que nuevos repartimientos le cedieron los derechos de sus bosques y montañas a Andrés González y Francisco de la Peña. 


Por: Aníbal Laydera Villalobos



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