jueves, 7 de mayo de 2015

Epoima, Cacique de Carrizal

EPOIMA, CACIQUE DE CARRIZAL


De acuerdo a las investigaciones de los Licenciados: Aníbal Laydera Villalobos, Antonio Adrián Serradas, el profesor Marcelino Mora Vivas y las del equipo de la Oficina del Cronista de Carrizal, puedo afirmar que el cacique Epoima constituyó un baluarte de valentía, arrojo y lealtad a Guaicaipuro en la lucha contra los conquistadores a mediados del siglo XVI.
Epoima, como también se escribía, se considera oriundo de los altos mirandinos, de allí su amor hacia estas tierras, ubicadas entre Los Budares, Caricuao, Peña Redonda, Altos de Pipe hasta Guareguare y Paracotos.
Se registra el nombre del pueblo de Acaguáima, el asiento donde Epoima actuaba. En las luchas paladinas, siempre actuó al lado de Guaicaipuro y otros caciques del área.  En la emboscada que fue objeto Guaicaipuro para ser sometido definitivamente, Epoima acudió presuroso, una vez más, a luchar al lado del gran cacique de los Altos; sin embargo llegó tarde.  No obstante, corrió en auxilio del Adalid, y observó lleno de rencor como los españoles con un frenético ataque con lanzas, espadas, trabucos y cuchillos, diezmaban a los aguerridos partidarios del gran Jefe de Los Teques y pudo únicamente dar protección a las mujeres que ocultas en los montes trataban de salvar sus vidas de la criminal acometida, dejando en completo abandono a Suruapo (Suruapay) el pueblo o palenque principal de la tribu, morada de sus mujeres y de sus hijos.  Se cuenta, que entre las mujeres estaba iracunda y rebelde UQUIRA, la más joven y bella de las esposas de Guaicaipuro (los caribes eran polígamos), la cual intentó avanzar desarmada hasta el escenario de la pelea, para morir con su amado, jefe y esposo. Una leyenda asegura que Uquira (nunca Urquía) cayó en manos de los españoles y prisionera la condujeron junto con otras, a Caracas, de donde huyó cuando los partidarios del Guaicaipuro atacaron a sus carceleros.  Al morir Epoyma, enfrentado a los invasores, lo sustituyó en el mando su hijo Paneme.
Lo antes manifestado prueba un aspecto de la vida y obra del Cacique carrizaleño, mente y brazos que apuntaron siempre a la dignificación de sus hermanos y al disfrute de la libertad.


Recopilación: Prof. Hildemaro Mago

Cronista Municipal
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