lunes, 29 de septiembre de 2014

Bol. 13 / Mar. ´03. Comunidad "Amigos Reunidos"

CRÓNICAS DE LAS COMUNIDADES
BREVE RESEÑA HISTÓRICA DE LA COMUNIDAD “AMIGOS REUNIDOS”



            En amena conversación con personajes de esta hermosa comunidad, pudimos afinar algunas ideas acerca de la constitución de “Amigos Reunidos”.  Contamos en esta oportunidad con la guía de la Lic. Verónica Hernández, quien nos presentó a varios ciudadanos, tales como Wenceslao Hernández (Chelao), hermano de Jesús María Hernández, músico pionero del populoso sector y autor de una de las versiones de Himno Para Carrizal.  También tuvimos la oportunidad de conocer a las señoras Fermina Garcés y Francisca Hernández (viuda) de Cedrés, y todos ellos coincidieron en la historia de los inicios, el desarrollo y algunas anécdotas de ésta comunidad.
            La constitución se remonta a los años 40.  Previamente existía en el lugar una gran hacienda de café, naranjas y cambures.  En el centro de la misma, había una casona.
            El sector estaba compuesto por la hacienda, ya que no había otras casas cercanas.  Todo lo demás era “monte y culebra”, en la afirmación de doña Francisca Hernández.  Paulatinamente fueron incorporándose otras familias, como la de la señora Fermina Garcés, quien llegó en el año 1950.  Para ese momento había hasta un bar en el sector denominado bar “La Horqueta”, pero aún había pocas casas.  Nos relata doña Fermina de la existencia de una rica fauna la cual fue exterminada por la presencia antrópica.  Se veían con facilidad, leones, tigritos, cachicamos, picures, pavas de monte y lapas, aparte de una riquísima fauna ornitóloga (Pájaros).
            La casa de la hacienda quedó abandonada y poco a poco fue cayéndose;  con el tiempo desapareció para dar paso a las familias que fueron poblando el lugar: los Cedres, los Hernández, los Garcés, los Chapellín y posteriormente muchas más familias.
            Para los años 60, aunque ya eran muchas familias residentes en el sector, no contaban con vías de comunicación, las cuales fueron abriéndolas poco a poco.  La familia Lenger, que era pudiente, abrió picas y luego carreteras hacia sus quintas, ubicadas en las partes más altas de Corralito.  Los más pobres, tuvieron que disputar duramente con los Lenger para acceder al uso de sus vías recién abiertas.
            Hay una leyenda muy famosa entre los moradores del lugar y es la del ahorcado del matapalo, árbol que se encontraba en la entrada de la hacienda, en el lugar denominado Doña Lola.  Cuentan que en el mencionado árbol, se había ahorcado por despecho una persona y que en ciertas noches oscuras, el ahorcado aparecía y asustaba a los transeúntes del lugar.
            También cuenta doña Fermina que los servicios públicos, no existían.  El agua, por ejemplo, la tomaban de un manantial en la parte alta.  Hubo un verano en que el agua escaseó drásticamente y todos tenían que subir hasta luna pequeña laguna a buscar agua y tenían que disputársela con los animales que iban a beber allí.  Al esposo de doña Fermina, don Guillermo, no le gustaba que su esposa fuera a buscar agua en el lugar y le prohibió la tarea.  De todas maneras ella iba, por lo divertido que le resultaba la tertulia de la cola, mientras llenaban los recipientes con el flaco hilo de agua de manantial.

            Así pues, con el correr de los años, la llegada de aquellas familias como los Cedrés, los Hernández, los Garcés, los Chapellín, entre otros, nació la comunidad de Amigos Reunidos.
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