martes, 16 de diciembre de 2014

Bol. 14 / Abril ´03. Opinión.

OPINIÓN

LA EDUCACIÓN Y SUS PROBLEMAS

     Me duele y me preocupa esta coyuntura de posiciones extremas, crispación de personas, descalificación mutua, ideologización estéril que divide a los venezolanos.  Con la polémica y la división estamos distraídos de los verdaderos problemas de nuestra educación.
            La educación, un área tan sensible, se ha convertido en la arena de lucha de las diferentes posiciones, con dosis de alta vehemencia.  El tema educativo se ha ido reduciendo a la discusión, ataques y contraataques, llenos de descalificaciones.  Como consecuencia, se nos escapan del foco, tanto a nivel oficial como privado, los urgentes problemas que afectan a la educación.
            Reconozco y valoro positivamente, tanto en las autoridades responsables de dirigir las políticas educativas como en la sociedad civil, el interés por adecuar esas políticas al nuevo marco constitucional y a la solución de los graves problemas de nuestra educación y rescatar preceptos constitucionales como los propuestos ya en la época de la independencia, por ejemplares educadores como Simón Rodríguez, Andrés Bello y el padre Andujar, entre otros, quienes sentaron las bases de ideas pedagógicas y sociales, que inspirarían el desarrollo de la ciudadanía en la naciente República.
            Simón Bolívar en sus discursos, cartas y otros documentos, tuvo la permanente preocupación por el hecho educativo.  En el Discurso de Angostura de 1819, dejó claro que  “Moral y Luces”debían ser un primordial de la República.  En el proyecto constitucional sentó las bases del concepto de estado docente, al proponer la creación de la Cámara de Educación, desde la cual se establecerían las normas que regirían la enseñanza en toda la República.  Asimismo, en sus escritos planteó gran interés en los problemas pedagógicos, cuyas ideas expresamente reconoce los aportes de Simón Rodríguez.  Además trata temas curriculares tales como la orientación vocacional (inclinación, genio y temperamento), la necesidad del estudio de idiomas extranjeros y el conocimiento geográfico como parte de la formación básica (ver Proyecto de Ley Orgánica de Educación 2001).
            No dudo de que todos los actores desean la mejor adaptación de los instrumentos legales para la solución de los problemas educativos.  Estoy convencido de que, con la voluntad política, el compromiso de los órganos de gobierno y el positivo apoyo de toda la sociedad, las mejores intenciones tienen una muy buena viabilidad y extensa probabilidad de éxito:  tal es el caso del marco legal que se está proponiendo.



Prof. Horacio González
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