viernes, 5 de junio de 2015

Breve Reseña Histórica de Los Budares

BREVE RESEÑA DE LA COMUNIDAD
“LOS BUDARES”


 


Esta comunidad originalmente se llamó “El Arrastradero” y la primera persona en llegar a la misma fue Magdalena Betancourt, nativo de San Antonio quien conjuntamente con su esposa María de Betancourt, arribaron al sector  en el cual procrearon 11 hijos.  Uno de los hijos de este matrimonio, el Sr. Francisco Betancourt, nativo de Los Budares, quien cuenta con 78 años, fue nuestro entrevistado y nos contó que después  a la llegada de sus padres, arribaron al sitio, los ciudadanos Adelo Ochoa, Petra Mejías, Eliodoro Cordovés y Exaltación Ochoa, quienes con el tiempo compraron al Concejo Municipal de San Antonio los terrenos que habitaban.  Era un sitio completamente solo en las cuales los primeros habitantes tenían plantaciones de café y además vivían de la agricultura y la siembra de ocumo chino, ñame isleño, teque que es un tubérculo parecido al ocumo pero picante, así como de animales de corral tales como patos, gallinas, pollos, gallos, además de cochinos.  La fauna era abundante en rabipelados, cachicamos, roedores, zarigüeyas, lapas, aves como guacharacas, torditos, azulejos, etc. 
El agua, la obtenían como casi todas las comunidades del municipio,  manantiales diversos que surcaban nuestra geografía municipal.
A la llegada de estas familias, construyeron caminos vecinales para poder trasladarse a efectos de hacer las compras necesarias en Los Teques, actividad que realizaban cada semana.  Cuando pasaban por Carrizal y antes de subir hacia su residencia, Don Francisco Betancourt le decía a Pancho Matamoros en el “Bar” que tenía: “…Pancho, dame un “pasa caminos” que era un trago de aguardiente de esos que llamamos pà’ hombre”, para poder emprender el camino de regreso; solicitud que él recuerda que la hizo durante muchos años ya que el clima era muy templado; casi siempre estaba nublado y en algunos pozos se conseguían láminas de hielo.  El sector era un sitio de impresionante belleza.
A los enfermos había que montarlos en bestias para llevarlos a los médicos que cobraban la cantidad de Bs. 5,00 para atenderlos.  En el camino se detenían en el camino real a tomar un refrigerio en la taguara de Aniceto Mujica.
Con el tiempo, Petra Mejías y Eliodoro Cordovés pasaron a ser dueños de los terrenos tras la compra que habían hecho al Concejo Municipal de San Antonio y por una irrisoria cantidad, vendieron esas extensas cantidades de terrenos que comprendían Montebello, Llano Alto y Los Budares, que es donde están construidas las urbanizaciones desde el año 1970.
Aledaño a Los Budares, estaba Las Tapias, donde según “los viejos”, estaba la primera iglesia que tuvo Carrizal en los tiempos de la colonia.
Para poder tener un puente de penetración hacia la comunidad, tuvieron que entablar un pleito judicial.
Se comenta igualmente, que un panadero que vivía en el sector se acostó a dormir y un difunto le señalo “un entierro” y éste se mudó y más nunca vendió pan.
También Justo Cordovés, según cuentan también encontró “un entierro”.
Entre las anécdotas que nos contaron, está la de Luz María Cordovés, quien se quemó con un mechurrio y salió prendida “como una tea”.  Era nieta de Adelo Ochoa, fundador del sector. 
Siempre se habló de “fantasmas” o de “la sayona”, pero nuestro entrevistado nos dijo que “él y su machete”, nunca tuvieron miedo e hicieron caso omiso.
Esta comunidad limita por el norte con Las Minas, por el Sur con Barrealito, por el este con Las Polonias antes llamada El Silencio y por el oeste con la Guadalupe llamada anteriormente San Pablo.


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