viernes, 5 de junio de 2015

La Farmacia de mi Abuela (IV)

LA FARMACIA DE MI ABUELA
(IV)



En la mesa de mi abuela permanecía un frasco “bocón” que contenía lo que nosotros llamábamos “hongos” en una solución especial, y no era otra cosa que los benéficos bacilos búlgaros o cultivos de yogurt.  La tarea de lavarlos y atesorar su producto era muy agradable para mí, pues el resultado era una gustosa y nutriente bebida que injeríamos con el almuerzo.
Los había “de leche” y “de piña”; y el modo de prepararlos era lo que los diferenciaba.  Los de “leche”, había que lavarlos con agua que había sido hervida el día anterior y luego de lavados, debíamos añadirle  leche cada día.  Los de piña tenían el mismo procedimiento pero en vez de leche se le añadía agua de papelón.
La vida moderna hace difícil el cultivo de éste género de yogurt, sin embargo, en algunas zona rurales todavía se mantiene ésta saludable costumbre.
Una leyenda turca cuenta que un anciano se afanaba en derramar yogurt cucharada tras cucharada en las aguas de un lago; los aldeanos se burlaban de él, pero su propósito era encomiable: quería terminar con el hambre que padecía su pueblo.
El yogurt aparte de ser un gran nutriente, es un producto que actúa como antibiótico natural.  Se trata de un lactobacilo que elimina los gérmenes patógenos que proliferan en el tracto digestivo.
En mi trabajo de naturista en los llanos orientales, experimenté lo que había leído respecto al yogurt; en una oportunidad  atendí a una infortunada señora, en Zaraza, estado Guárico, a quien le habían amputado un seno debido a una metástasis. Veía necesario colocarle arcilla, más no quería incomodarla, así que usé yogurt como capa protectora sobre esos tejidos necrosados y cubiertos de sulfas; sobre el yogurt coloqué la capa de arcilla.  Para mi asombro, al cabo de tres (3) días, se había desprendido toda esa capa maloliente y pútrida, y se había formado un nuevo tejido con limpios corpúsculos sanguíneos.
El yogurt lo recomiendo al igual que mi abuela con eficientes resultados, en lavados vaginales para eliminar flujos malolientes, contra fibromas y quistes uterinos.


José G. Salas
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