martes, 8 de diciembre de 2015

Cuatro Documentos Fundamentales de Carrizal (II)


DOCUMENTOS FUNDAMENTALES Y
OTROS TESTIMONIOS DE CARRIZAL.


I.             ENCOMIENDA.


II.           PARROQUIALIDAD.


III.          DONACIÓN.


IV.         AUTONOMIA MUNICIPAL.
a)   HIDROGRAFÍA.
b)   LÍMITES DE CARRIZAL.


V.           ADDENDA

I. ENCOMIENDA

Para un estudio serio y concreto relativo al historial de la población de Carrizal, el acucioso debe conocer los documentos fundamentales de su pasado. El primero comprende LA ENCOMIENDA otorgada originalmente a Pedro Mateos por el capitán  Diego de Losada, el cinco de marzo de mil quinientos sesenta y ocho (1568), la cual fue abandonada, y ejerciendo El Capitán  Juan de Guevara mando en Caracas y sus contornos, adjudicó tres años después la misma encomienda (3-2-1571) a Andrés González. Cuando asumió Francisco de Calderón como Teniente de Gobernador, asignó a Ambrosio Hernández la misma encomienda que pertenecía a Gonzalez, pero Hernández también la abandonó, y el veinte y siete de octubre de mil quinientos sesenta y dos, Calderón la cedió a Cristóbal Cobos;  tales medidas tomadas en contra de Gonzalez provocaron un largo pleito, querella que finalmente ganó González. La encomienda abarcaba una extensa porción de Los Altos de Guaicaipuro, y para ilustración del asunto, citamos literalmente la escritura de otorgamiento firmada por Guevara al indicado Gonzalez (fragmento): “Yo Juan de Guevara Teniente de Gobernador, justicia mayor por Su Majestad en esta provincia de Caracas, por cuanto vos Andrés Gonzalez sois una de las personas que bien y fielmente avéis servido a Su Majestad en esta provincia de Caracas en todo lo que os a sido mandado por las justicias y Capitanes y sois de los pobladores y conquistadores de ella y vecino de esta ciudad Santiago de León y queréis vivir y permanecer en dicha ciudad y provincia y por la voluntad de Su Majestad “folio 20” (del manuscrito titulado Pleito seguido por Cristóbal Cobos vecino de Santiago de León de Caracas contra Andrés Gonzalez  de la misma ciudad, es que los que así le sirven les sean remunerados y gratificados en algo sus servicios. Por tanto en su Real Nombre por virtud de los poderes que para ello tengo, encomiendo a vos el dicho Andrés Gonzalez, en los términos de esta ciudad al Cacique Guayamate(1)que está en la Comarca de las Minas y en la provincia de Los Teques, del Cacique GUAICAIPURO con todos los indios y capitanejos principales, sujetos a los dichos caciques”. La Encomienda concedida a Pedro Matheos y posteriormente a Andrés Gonzalez, tuvieron por encomiendas limítrofes a las que se indican seguidamente: Las del Cacique PACUARE(2), asignada a  Marcos Gómez e Cascajales: la del cacique CURUTAIMA, dada a Agustín de Ancona, la del cacique  EPOIMA entregada a Francisco Román (Epoima representó en su condición de Cacique independiente y aliado incondicional de GUAICAIPURO, las cumbres de Carrizal y sus espeluncas más secretas),la del cacique QUEREQUEPANO(3) concedida al maestre Francisco, la del cacique AGUAREMARE dada a Francisco Maldonado y la encomienda del cacique  PIAQUINA(4) entregada a Hernando de la Cerda. Una hija de Andrés González, a raíz  de la muerte del encomendero, hizo permuta a Blas Correa de Benavides, a cambio de una gran porción de terreno en la región de Los Teques, por bienes en Caracas.
A principio de mil seiscientos noventa una extensa parte de esta encomienda estaba en el legítimo poder del capitán Diego de Miquilena, luego adquirida (1694) por doña Melchorana de Tovar y Báñez.


II. PARROQUIALIDAD

El segundo documento lo conforma en la escalada constitutiva del acontecer histórico de Carrizal la Parroquialidad, resultante de una coordinación de esfuerzos y creencias que de manera continuada y sostenida ocupó la atención de los carrizalenses (carrizaleños) gestiones que se iniciaron en los mismos instantes de los asentamientos o caseríos diseminados en los que se llamaron y se siguen llamando Altos de Guaicaipuro, (en los primeros tiempos de la colonia los altos del actual estado Miranda eran nombrados Altos de Caracas). Esas comunidades de españoles (españoles y canarios), indios (aborígenes) negros esclavizados (africanos o hijos de los mismos) y pardos en general, ocupaban su tiempo en la agricultura y un poco en la ganadería, pero manifestaban preocupación esencial a su fe cristiana, inquietudes que motorizaban su afán de lograr un sacerdote para los momentos supremos de los servicios inherentes a su religiosidad. Esa emotividad la calorizó el hecho del establecimiento doctrinario cristalizada en las cercanías del Guayabo que agrupó a subordinados de los caciques Tucupe, Epoima, Tipitiripe, Maucagua y otros, cuyas tribus estaban en las montañas cercanas al sitio de la doctrina establecida por el fraile Gregorio de Ibi, y posteriormente por la fundación el primero (01) de mayo de mil seiscientos ochenta y tres (1683) del pueblo de San Antonio de Los Altos y de las posesiones que iban surgiendo en la región, entre otras las de los Mijares y Solórzano y la de los Ascanio-Tovar, los últimos devotos de San Nicolás de Bari. En 1742 los habitantes de San Antonio de Los Altos suscribieron el primer memorial al obispo de Caracas solicitando un Capellán, petitorio que fue apoyado fraternalmente por los habitantes de Carrizal, porque tanto San Antonio, El Corozal, San Pedro y Carrizal dependían para la práctica de la fe de las parroquias San Diego y Paracotos, quienes en algunas oportunidades se veían obligados a cubrir la larga distancia que los separaba de la parroquia  El Valle.
Pero la primera petición directa que formularon los hijos de Carrizal referente a una iglesia, la hicieron personalmente al obispo Mariano Martí, durante su visita pastoral efectuada a la región alteña, entre el 20 y 24 de Octubre de 1772, cuando el 22 de dicho mes se detuvo para saludar a los carrizalenses (carrizaleños)(1). El obispo Martí también recibió peticiones de  El Corozal y de Los Teques relativas a la creación de una parroquia que atendiera sus necesidades espirituales, a lo que respondió el obispo que haría las gestiones para complacer tan justa petición (2), lo cual verificó, pero a favor de Los Teques, uno de los  centros mas poblados del sector.
Con la erección de la parroquia San Felipe Neri de Los Teques, los pueblos de Corozal, San Antonio, San Pedro y Carrizal, quedaron bajo la feligresía del nuevo Curato. Iniciada la Guerra de la Independencia con la declaración del 5 de Julio de 1811, volvieron los carrizalenses (carrizaleños) a dar prueba de su perseverancia al solicitar al Obispo, una Capellanía para dar satisfacción a los sacramentos que profesaban. En esta oportunidad en que se opone es el Padre Miguel Santana. Párroco de Los Teques, argumentando razones  contra Álvarez y la condición de pobreza de los pobladores solicitantes. No obstante el Arzobispo dispuso a los pocos días abrir una información sobre el particular y ordenó levantar un plano de toda la región en la cual tenían residencia los peticionarios. Por Los Teques fue comisionado Silvestre Crespo, y por Carrizal Dionisio Gonzalez. Correspondió al Padre José Antonio Rolo y a Timoteo Álvarez, revisar y firmar el plano elaborado conforme a la disposición del Arzobispado. Los límites asignados en aquella ocasión fueron los siguientes:
“De las adjuntas de los ríos, Los Teques y Carrizal, por línea recta hacia el sur por el sitio que llaman La Peñita, que se halla en el camino de los pueblos Los Teques a Carrizal, a buscar el Picacho de Santa María y por la misma línea hasta la quebrada del Tambor, y de aquí corriendo al naciente por la dicha quebrada del Tambor y atravesando la de Paracotos, a buscar siempre el naciente el Alto de Guareguarito. De aquí corriendo al norte por el Picacho del Guareguarito a buscar la boca de Quebrada Honda y siguiendo siempre derecho al norte por el Alto que llaman de la Puerta, hasta el Alto de Caricuao y de este punto corre al poniente a buscar el lugar de Piedra Redonda y por la misma línea a las adjuntas de  los ríos Los Teques y Carrizal. La extensión delimitada medía una lengua y tres cuarto de naciente a poniente y tres lenguas largas de norte a sur. La delimitación de las nacientes parroquias de 1811, se mantuvieron para la erección del curato del 17 de Abril de 1826.
Al comenzar el año 1812 los vecinos de Carrizal resueltos a cumplir con Dios comenzaron la construcción de una capilla que terminaron a mediado del año y la bautizaron con el nombre Capilla de la Virgen del Carmen destinada el 16 de Julio de dicho año para celebrar la primera misa, invitando para dichos oficios al sacerdote de El Valle y para llenar la formalidad, invitaron al padre Santana párroco de Los Teques, quien disgustado a causa del tal desacato, inmediatamente comunicó al Obispo el desaire que le hicieron; hubo un largo alegato, que incidió en la negativa de conceder el Curato a los carrizaleños, hecho que se registró en 1818, arguyendo las autoridades eclesiásticas que los vecinos no tenían para fabricar iglesias ni para pagar los estipendios correspondientes a sacerdote. 
Finalizada la Guerra de la independencia con la Batalla de Carabobo (24 de Junio de 1821) JOSÉ MANUEL ÁLVAREZ y sus hermanos repitieron sus diligencias, al grado que en 1825 FRANCISCO JOSÉ ÁLVAREZ en una carta memorial dirigida al Gobernador de la provincia, le relató todas las gestiones efectuadas, tendente a la erección de una parroquia para su pueblo. El expediente de las diligencias fue pasado al Arzobispo y al Intendente de Venezuela; eran los tiempos de Colombia la Grande y nuestro país dependía provisionalmente de Bogotá. Hubo nuevamente oposición y la misma la presento el Presbítero JOSÉ SUAREZ AGUDO, DEAN y VICARIO capitular de la catedral de Caracas. Esa oposición no afectó en ningún momento las aspiraciones delos feligreses de Carrizal porque el Provisor y Vicario del Arzobispado presentó un informe con suficientes razones a las tantas veces solicitadas parroquia de Carrizal y de esa manera el 17 de Abril de 1826 la superioridad eclesial creó el curato solicitado, bajo la advocación de San Juan Bautista de Carrizal, disposición ratificada el 16 de Agosto de dicho año por el Vicepresidente al departamento de Venezuela.
El primer párroco que desempeño su apostolado en Carrizal fue JOSE DE LOS ANGELES PEREZ, designado oficialmente para su delicada función el 24 de enero de 1827.


 III. DONACIÓN

Los ASCANIOS TOVAR terratenientes del Tuy, Barlovento y Los Llanos, al fallecer el Capitán Don JUAN DE ASCANIO Y GUERRA, casado con Doña MELCHORANA DE TOVAR Y BÁÑEZ, de cuya unión hubo seis (6) hijos, resolvieron adquirir bienes en la cercanías de Caracas, y la viuda pronto hizo contacto con el Capitán Diego de Miquilena, y le compró la gran finca enclavada en Los Teques y sus anexos. La negociación tuvo lugar el diez de octubre de mil seiscientos noventa y cuatro. Uno de los hijos del matrimonio ASCANIO – TOVAR en negociación con sus hermanos constituyó en el enorme territorio un mayorazgo, logrando después con su poder económico adquirir el título nobiliario de Conde de la Granja que había pertenecido a una de sus lejanos consanguíneos, aspiración que reconstituyó dicho blasón recayendo el calificativo en Don Fernando de Ascanio y Monasterio(1), asesinado brutalmente el ocho de junio de mil ochocientos catorce por una de las columnas de Boves en las vecindades de Caracas. Derrotados los españoles en la Batalla de Carabobo (24 de Junio 1821) quedaron eliminados los privilegios de nobleza. Lo que aprovecharon los parientes para comenzar a vender la gran herencia de Los Altos de Caracas.
A ROSALÍA MADRÍZ descendiente del Conde de la Granja le tocó un inmenso predio al naciente del pueblo de Los Teques, y entre las ventas que hizo en el sector tuvo por comparador a Don JOSE MANUEL ÁLVAREZ , quien era nativo de Carrizal, por tanto estaba compenetrado de las necesidades que padecían sus coterráneos, entre otras, la carencia de un pedazo de tierra destinado a la edificación de sus viviendas, y siendo extensa su posesión resolvió donar el 12 de febrero del año ochocientos veinte y siete (1827) a sus paisanos un amplio espacio de sus propiedades; el acto filantrópico comprendía dos finalidades: la primera para la creación y sostenimiento de una escuela en razón del estado de ignorancia en que vivían los párvulos de la comarca y la segunda para el trabajo agrícola que generaría bienestar personal y los emolumentos para el funcionamiento de la escuela, institución que para el donante era necesaria y de gran utilidad. Con el fin de resaltar la categoría del generoso Don JOSÉ MANUEL ÁLVAREZ dada la educación y en especial, citamos de inmediato su opinión al respecto: “Que convencido de la rusticidad con que se crían los jóvenes de este pueblo e por no haber medios con que establecer y sostener una escuela para su educación, y sean útiles a Dios, a la República, a sus padres y así propios, que por el amor con que miro este lugar de donde procedo, por el bien de mi alma y el de la humanidad, vengo a ceder y cedo de mi libre franca y espontánea voluntad, haciendo gracia donación intervivos a beneficio de este indicado pueblo y su posteridad”
El texto de la DONACIÓN, tomado de su original, es el siguiente: “Por el naciente el alto de la loma de Los Vecinos sucesivos al alto del Paují y cabeceras de la quebrada dicha Paují, y de esta al Sur por línea recta a buscar la puerta del potrerito de Don JUAN LEON, y de este línea recta al poniente, a la puerta de Guamo, alto del Cañadón, siguiendo este cerro hasta su puerta, abrazando de este todas las vertientes de la quebrada llamada Corralito hasta su boca, la que desagua en la quebrada de los Peñones al norte, y de esta boca en derechura a Alto y Picacho del Potrero Grande y de este por derecho a buscar las Adjuntas de las Quebradas Aguaditas con la que baja del Alto de la loma de las Minas, siguiendo la quebrada dichas Aguaditas hasta su origen, el que comienza en la punta de la Pedrera sita en los Budares, y de este por derecho al alto de los Vecinos, que es el naciente y primer lindero divisorio, cuya posesión y bajo los linderos expresados libre de otros censos, empeño ni gravamen las cedo al indicado pueblo con todas sus entradas salidas, usos, costumbres, pertenencias y servidumbres y las mismas que al otorgante le pertenece de fuero y de derecho, como uno de los tantos dueños que la posee entre otra porción del terreno que poseía el señor Conde de la Granja”.
Conforme a lo establecido anteriormente damos explicaciones y razones que permiten la delimitación de los primeros dos hechos geohistóricos de Carrizal en el contexto correspondiente a la Encomienda, dentro de la cual hoy tiene ubicación, en reducido espacio, la población y el Municipio objeto de este trabajo                   


(1)- La Encomienda de Guaicaipuro asignada a Andrés Gonzalez (3-2-1571) también era habitada por el capitanejo Guayamate, uno de los principales Jefes de los parciales del aborigen tequeño.
2.- En la documentación revisada escriben PACUARA en vez de PACUARE.
3.- Esta Encomienda dada al maestre Francisco tuvo por territorio el espacio de las quebradas Paracotos y Curumai.
4.- Estaba esta Encomienda situada entre las quebradas Paracotos y Curinere. 

 1.- El poblado mas grande y con mayor número de habitantes para entonces, era Corozal un poco al sur de la actual ciudad de Los Teques.
2.- El Obispo hizo caso omiso a las gestiones de Carrizal, San Antonio, Corozal y creó la Parroquia San Felipe Neri el año 1777 (21 de Octubre de 1777). 
(3) En el momento de postular a JOSE DE LOS ANGELES PEREZ dicho Sacerdote enfermó de un mal pasajero, sin embargo nombraron a otro candidato en su lugar, pero restablecido JOSE DE LOS ANGELES, ocupó el Curato en referencia.  

El titulo nobiliario de Don FERNANDO DE ASCANIO Y MONSTERIO, le fue concedido  en 1793 en su calidad de bisnieto del Primer Conde de la Granja Don JOSÉ DE OVIEDO Y BÁÑEZ, (Crónica de Caracas 1ro. de Julio – Diciembre, 1979. P.245)
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