martes, 8 de diciembre de 2015

Cuatro Documentos Fundamentales de Carrizal (VIII)

CARRIZAL EN LA MIRA DE LOS VENEZOLANOS.
*A.L.V.


            La medida del Ejecutivo por demás apreciable y sabia de mantener, reservar, defender y garantizar a las generaciones de hoy, mañana y siempre una ancha faja protectora de la flora carrizalense carrizaleña) para salvaguarda de su microclima, riqueza freática, manantiales y vertientes y resguardo de montes de espléndido verdor y abundante fauna, constituyen aporte y solidez a sus originales paisajes, visibles desde las principales alturas escenarios que dan fisonomía muy personalizada a las áreas convertidas en la denominada zona protectora de Caracas. A todo lo anterior el observador acucioso añadirá la dispersión de la ciudad, conformada por decenas de urbanizaciones de regia arquitectura y viviendas de gente respetable de barrios consolidados, morada de familias de medianos recursos, que han dado a sus descendientes ocupaciones productivas y conductas halagüeñas. Esa totalidad que interrumpen súbitamente bosques y sabanas de estampas atrayentes sugestivas y proverbiales, dejan en los visitantes, peregrinos y viajeros la emblemática vital de un conjunto de fantásticas y amuralladas fortificaciones de antiguos feudos asomados en forma tímida a los recaudadores y juglares. Pero en caso de llegar a cada sector habitacional, descubren un nuevo horizonte y estilo de poblamiento que respeta el ambiente y disfruta de una naturaleza típica, revestida durante todo el año de refrescante niebla y ventiscas alisias, gratas a la piel y favorables a la salud.
            Esa suma de valores físicos y humanos en el presente, sirven de acicate a los inversionistas para levantar torres, quintas, casas, para la clase media; construir caminos, ornamentar avenidas y colocar llamativos anuncios con razones emotivas que interesen a los compradores de bienes raíces o a las parejas carentes de hogar, cuyos resultados están patentes en la velocidad como aumentan los pobladores, el comercio, las industrias y el continuado mantenimiento de sistema vial.  La presión indiscutible del crecimiento, conducirá muy pronto al gobierno nacional o a los capitalistas criollos a instalar la tan reclamada extensión del Metro o el Monorriel, factor que le daría especialmente a Carrizal ventajas incalculables tomando en consideración que el Municipio Los Salias, presenta serios obstáculos para su dinámica macro habitacional.
            Lo mencionado representa un hito positivo para los venezolanos que minuto a minuto abandonan territorios peligrosos en las fronteras y sus adyacencias, para fijar residencias en lugares propicios y seguros, entre tantos, sobresale Carrizal, modelo en administración, progreso sostenido, seguridad comprobada (en 1997 hubo solo dos robos de poca monta y 7 accidentes vehiculares) producto de una comunidad sana laboriosa, dada a lo fraternal y a las buenas relaciones de la parentela.
            Otras características refrescantes, adicionales, que benefician al Municipio Carrizal son: inmediato a Caracas, Los Teques, La Victoria, Maracay, Ocumare del Tuy, La Guaira, Caucagua, playas de Barlovento y de la región agropecuaria de Paracotos y Tácata, conjunto de pueblos y ciudades para la recreación y breves temporadas en vacaciones y de largos feriados.
            Carrizal, está pendiente en la mira de los venezolanos por razones de clima, progreso y seguridad en los bienes y en el resguardo de la vida.



CARRIZAL EN 1685.
*A.L.V.

Después de la invasión española al suelo de la tribu Caracas, en 1567 y la fundación de Santiago de León, el vencedor Capitán Diego de Losada, considerado pacificado el Valle y sus cercanías, procedió a recompensar a sus compañeros mediante la entrega de ENCOMIENDAS o REPARTIMIENTOS. La región del poniente (Altos de Caracas) comarca de Guaicaipuro y de muchos de sus aliados (Teque, Caraca, Toromaima, Mariche, Quiriquire, Araguaco) le fue asignada el 5 de marzo de 1568 (“Indios Teques y el Cacique Guaicaipuro” de Hno. Nectario María, Pág. 41, edición de B.A.T.M.; Los Teques, 1987) a Pedro Matheos, quien la aceptó y luego la abandonó, por la combativa resistencia en dicho sector del gran Cacique Teque, al que atacan y matan utilizando la traición y suficiente contingente militar, después de feroz pelea, en el patio de su PALENQUE de Suruapo o Suruapay (Suruapo era el poblado del Jefe Caribe, ubicado en sitio inmediato a la unión d los ríos Chama agua y San Pedro). Posteriormente los intrusos europeos exterminaron el resto de los bravos defensores de pequeñas rancherías de anones y agrestes montañas de los contornos, figurando con menos fuerza en los años sucesivos: Epoima, Maicagua, Popuere, Curaizagua, Conoropa, Curutay, Guaremare o Guaremal, Satuque, Tucupe (legítimo cacique de San Antonio) y Tipetiripe, cacique de los bajitos de San Diego y el 3 de febrero de 1571 (Item pág. 50), la misma ENCOMIENDA la concedió Juan de Guevara, Teniente de Gobernador de Caracas a Andrés González.  Para la fecha ya Epoima había sido diezmado y muerto en su pequeño pueblo de Chaguadme o Acaguaima, totalmente despoblado (en el mando lo reemplazó su hijo Péneme) y sus habitantes dispersos en lo montes de Guareguare, Tigua y Morocoima, en los predios de Puruña y Macagua (en el libro del Hno. Nectario, pág. 72 hay una lista de parientes y seguidores de Epoima).
En el lugar que sirvió en otro tiempo de asiento a Epoima y su gente, surgió a finales del siglo XVII el vecindario EL CARRIZAL (nombre proveniente de una gramínea llamada CARRIZO muy abundante en la zona) al sementar entre 1685 y 1686 tres o cuatro colonos de San Antonio, dedicados al cultivo de la tierra. Posteriormente llegaron otros que trabajaron en conucos y en cría de ganado.  En el despunte del siglo XVII existía un vecindario compartido por hijos de San Antonio, San Diego, Paracotos y de El Valle.  Aprovechaban el agua de un prodigioso manantial rico en sustancias minerales y cristalino, recordado en Llano Alto y Los Budares hasta comienzos de la primera década del siglo actual, y la continuamente abundante corriente fresca de la cañada o riachuelo MAPURITE, para diversos usos agrícolas y domésticos (Mapurite rinde tributo al riachuelo a Morita, en el punto titulado Caña Brava).
Lo anterior, de manera sintética, resume la HISTORIA DEL PRIMER PUEBLO DE CARRIZAL (El Carrizal), reeditado sobre los propios vestigios DE LA TRIBU CAGUAIME O ACAGUAIMA, al pie de Los Budares (topo Los Budares) al suroeste, dentro de un fértil vallecito rodeado de una flora de atractivos matices que dibujan fabulosos paisajes de cerros, hondonadas y colinas, estupendas canteras para la recreación del espíritu, hoy a la disposición de los urbanizadores, sus mayores beneficiarios.
He solicitado de las autoridades la colocación de un MONOLITO recordativo, para evocar la gesta de EPOIMA, y vivificar la identidad carrizalense con la remembranza del antiguo CARRIZAL (El Carrizal) en las cumbres donde la niebla retoza, en juego amoroso, con carrizos, chilcas, jarillos, orquídeas, flor de tara, bucares, guamos, yagrumos, helechos, onotillos y gamelotes, recargados de una textura mágica en contraste delirante con las fachadas urbanas de altos edificios y llamativas quintas residenciales, en la hora presente.


COMADRONAS DE CARRIZAL.
*A.L.V.

No hay nada cierto sobre el primer alumbramiento o eclosión de nuestra especie y, solo podemos manifestar que en donde hubo el primer grito del neonato, allí comenzó la humanidad; el segundo parto tuvo que comprometer la cooperación del padre o simplemente la valentía e iniciativa de la madre. En las épocas sucesivas intervinieron en cada paritorio la Comadrona o Partera, y en los tiempos más recientes, en la provincia venezolana, el Obstetra.  Estas líneas van dirigidas a las parteras de Carrizal, de cuyo saber y habilidad manual ingresaron al seno de los diversos caseríos y casco histórico, miles de retoños para sus hogares. Ellas prestaron su concurso en los momentos cruciales, a la hora indicada y de urgencia, diurna y nocturna, desandando los caminos escabrosos a pie, en bestias o en destartaladas carretas, siempre resueltas a extraer nuevas vidas de niños y niñas, para que experimentarán y crecieran en el ambiente terrígeno y probaran al nacer la leche materna, únicas responsables de la salud de las madres y del hijo (a), madrina primordial de las generaciones que durante el lapso de gestación reclamaban ver la luz, y de tal manera cerrar filas en el escenario familiar, formando, en consecuencia MADRES PRIMERIZAS o más parentela en las madres con otros descendientes.
En mi libro: “DIORAMA HITÓRICO GEOGRÁFICO DE CARRIAL” (inédito) entrego una lista completa de COMADRONAS Y MÉDICOS que compartieron el pasado, servicios, propósitos y angustias en los afanes colectivos de los  hogares carrizalenses.
Este boceto menciona exclusivamente a dos COMADRONAS DEL PASADO SIGLO y cuatro de las más recientes del siglo XX.  Entre 1870 y 1880 ejerció en Carrizal el oficio, doña Josefa (Fefa) Orta, radicada en San Antonio, en plena era guzmancista, y doña Justina (Justa) Belisario, entre 1880 y 1900, finales del siglo XIX, nativa de Carrizal, de reconocida fama por aceptar sus honorarios en comida, cuando la PARTURIENTA carecía de los CINCO BOLÍVARES que valía su intervención.  Y en los años inaugurales del siglo XX, doña Modesta de Baotísta, radicada en Los Teques, y las nativas de Carrizal, doña Zenona Vegas, y su hija Nerea, y la muy conocida doña Ramona Cordobés.  Ya en los años 30 y 40, los alumbramientos costaban cincuenta bolívares (Bs. 50,00) los cuales pagaban padres y madres en dinero en efectivo y los pudientes algo más, y algunas regalías en objetos de uso cotidiano.
En el inicio de mis apreciaciones, determino que ningún país del planeta puede atribuirse el admirable privilegio de contar al despertar del mundo con PARTERAS para el apostolado del alumbramiento. Ni en las más remotas culturas, en las que destacan los adoradores Amaterasu (Japón), ni los hijos del Yang Tse Kiang y mucho menos del Ganges, Indo y Brahmaputra, tampoco los del Tigres, Eufrates y el Nilo, cuyas historias nunca han hecho mención de dicha prioridad, porque el hilo humano proviene de la primera pareja del hábitat terrestre, suceso que se pierde en la noche de las edades.
¡Salud a las Comadronas olvidadas!  ¡A las Parteras de Carrizal y de la tierra toda, porque la ingratitud y la memoria las marginan y las relegan a lo más recóndito de los silencios, ignorando la función que le tocó ejercer en un largo paréntesis de la historia.




BIBLIOGRAFIA


* A.L.V. (Aníbal Laydera Villalobos)
* GdeCR. (Gisela del Carmen Rojas)
* MMV (Marcelino Mora Vivas)


CASTILLO LARA, LUCAS G.:
            “Una tierra Llamada Guaicaipuro”
            talleres de Veneprint S.A. Caracas. pp. 72 al 93 y 94 a 121.


MARIA, HERMANO NECTARIO:
            “Los Indios Teques y el cacique Guaicaipuro” talleres
Italgráfica S.R.L. Caracas. 1987. Biblioteca de Temas y Autores
Mirandino, pp. 47 a 53 y 55 a 73.


MACPHERSON, TELASCO:
“Diccionario del Edo. Miranda, Histórico, Geográfico, Estadístico y Biográfico” (edición facsimilar) Talleres de Arlit de Venezuela C.A.
Los Teques. 1973 pp. 88-239-282- y 481
           

MORENO GILDARDO:
            Editor Fundador de “Noti-Teques”
            La Hoyada 1ro. 14.


FUENTES LEGALES:
            Gaceta oficial 1ro. 2.297 Extraordinario del 8-8-1978;
“Ley Orgánica de Régimen Municipal” pp. 3 a 42
Gaceta Oficial 1ro. 4.109 del 15 de Junio de 1989.
            “Nueva Ley Orgánica de Régimen Municipal”.


FUENTES HEMEROGRÁFICAS:
            “El Vocero” ediciones 1997-1999
           
INDICE

Decreto Nº 3/99

Preliminar

Pórtico

La Encomienda

La Parroquialidad

La Donación

Autonomía Municipal

a)    Hidrografía

b)    Límites del Municipio


Addenda

LECTURAS COMPLEMENTARIAS


1.      Epoima

2.      Uquira

3.      Rafael Encarnación Pérez León, hijo ilustre de Carrizal

4.      Carrizal y los bienes culturales

5.      Carrizal: morada del clima apetecido

6.      Carrizal: pueblo de las flores

7.      Carrizal: ciudad ecológica

8.      Carrizal en la mira de los venezolanos

9.      Carrizal en 1685

10. Comadronas de Carrizal



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