lunes, 15 de septiembre de 2014

Bol. 9 / Nov. ´02. Imaginería Popular.

IMAGINERÍA POPULAR


Desde antes de la era cristiana, se creía que el alma era algo intangible y que podía seguir viviendo, en forma de fantasma o espíritu, tras el deceso del cuerpo. Es decir, una vez muerta la persona, su alma se torna en un astro luminoso que se va al cielo; o que, una vez condenado a vagar como alma en pena, vuelve al reino de los vivos para vengar ofensas, cobrar a los deudores, castigar a los infieles y espantar a los más incautos. Estos personajes de doble vida, amparados por la oscuridad, aparecen en pozos, parajes solitarios y casas abandonadas, y su presencia es casi siempre anunciada por el aleteo de una mariposa nocturna, el relámpago del trueno, el arrastre de cadenas, el crujido de las maderas, el crepitar del fuego o el soplo del viento. Los difuntos se aparecen en forma de luz, cuando se trata de almas del Purgatorio, y en forma de bulto negro o de hombre grotesco, si se trata de almas condenadas.
Algunas creencias dicen que las mujeres perversas se convierten en brujas o en sacerdotisas, que mantienen vínculos con las "fuerzas de las tinieblas" y que, a veces, pueden proceder como un demonio de la muerte, tal cual se las representa en ciertos mitos, leyendas y cuentos de hadas. Otras supersticiones dan cuenta de que las brujas se aparecen en forma de aves, cerdo, caballo o perro, y que existen varias fórmulas para defenderse de estas arpías: como colocar una cruz de fresno, una herradura y una rama de laurel en la puerta de la casa, una mata de sábila, o poner dos dedos en cruz y decir: "Vade Retro Satanás", "Jesús, María y José" u otras palabras santas. Según cuenta la tradición oral, las brujas se reúnen en vísperas de San Juan y durante la Semana Santa; ocasiones en las que se celebran ceremonias dirigidas por el Diablo. Allí se inician las novicias por medio de orgías sexuales, en la que se incluyen niños y animales, y donde no faltan los rituales de canibalismo y magia negra. Unos dicen que las comidas y bebidas, que consumen las brujas, están preparadas a base de grasa de niños recién nacidos, sangre de murciélagos, carne de lagartijas, sapos, serpientes y hierbas alucinógenas; mientras otros dicen que los niños que vuelan hacia las reuniones, montados en escobas, horquillas para estiércol, lobos, gatos y otros animales domésticos, son adiestrados por el Lucifer, llegado de los infiernos. 
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